Archivo histórico

Hondas raíces taurinas

Por: Jorge Nacif Mina – Foto: Archivo

Las corridas de toros se organizaban en la capital de la Nueva España “… cada entrada de un nuevo Virrey, los días de San Hipólito, la jura de un nuevo monarca, el parto feliz de la reina, las bodas de los reyes, la canonización de algún santo, los onomásticos de la príncipes, virreyes y virreinas, un tratado de paz o la noticia de haber llegado sin novedad la Flota, eran motivos más que suficiente para que los tranquilos vasallos del Rey de España se entregaran al viril ejercicio […] a alancear reses bravas …”1

La asistencia a la diversión taurina era basta, no sólo llegaba el pueblo ansioso de distracción y festejo, concurría el Virrey, el Arzobispo, los Oidores de la Real Audiencia, el Cabildo Metropolitano ( eclesiástico), el Santo Oficio, la Inquisición, los Capitulares y Regidores del Ayuntamiento, los miembros de la Universidad, la Virreina y su séquito, hombres, mujeres, jóvenes y niños también llegaban a la plaza de toros para entusiasmarse y vitorear a los valientes que se enfrentaban a las fieras demostrando, no solo valor, sino la pujanza y habilidad que arrebataban aplausos entre la concurrencia ahí concentrada.

“No había arte taurino en aquellas lidias, pero sí mucha destreza para evitar las peligrosas cornadas de los toros, pues ni siquiera, como en la Edad Media, ejercitaban los caballeros tan peligroso deporte armados de punta en blanco, sino con vistosas y ricas vestiduras, hechas para lucir, pero no para defender.”2

Podemos observar que los festejos taurinos se realizaban tanto para la celebración de fechas y fiestas religiosas como paganas, incluyendo aquellas que tuvieran que ver con victorias bélicas de la Corona Española, además de que en cada corrida se tenía la esperanza de obtener recursos económicos que se aplicaban a diferentes obras públicas o directamente a la tesorería municipal, pero lo mejor es que la carne de los bureles se repartía entre los pobres de la Capital de la Nueva España.

Así se fueron dejando hondas raíces taurinas …

 

1 Rangel, Nicolás. Historia del Toreo en México, época Colonial. 1529 – 1821. Primera edición de Editorial Cosmos, México 1980.

2 Ibídem. Páginas 6 y 7.