El torero de la semana

Uriel Moreno “El Zapata”

Por: Jorge Raúl Nacif – Foto: Archivo

No siempre es fácil en la vida contar con un “sello propio”, ese “algo” característico que pueda izarse cual bandera en el universo. Uriel Moreno “El Zapata” es dueño de una tauromaquia personalísima, dotada de una creatividad que llama la atención y que le coloca como uno de los toreros más variados de la actualidad.

Nacido en Emiliano Zapata, Tlaxcala, el  21 de diciembre de 1974, debutó como novillero cuando apenas contaba con 14 años de edad, lo que tuvo lugar en Tuxpan, Veracruz, el 12 de agosto de 1989. Debutó en La México el 12 de julio de 1992, acartelado con Gustavo Jiménez y Joel González, delante de ejemplares de Riaño.

El tlaxcalteca se convirtió en matador de toros el 11 de mayo de 1996. Aquel día, la alternativa de El Zapata tuvo verificativo en la plaza “El Relicario”, de Puebla, coso que el pasado fin de semana vivió su última corrida. El cartel fue conformado por dos figuras, ya que como padrino fungió el maestro Eloy Cavazos y el testigo fue Miguel Espinosa “Armillita”.

En cuanto a los datos duros de la efeméride, el tlaxcalteca visitó de azul rey y oro y recibió la alternativa delante del ejemplar de nombre “Heraldino”, de Reyes Huerta. Al segundo de su lote le cortó una oreja. Uriel Moreno llegó a la alternativa con unas 70 novilladas a cuestas y contaba todavía con 21 años de edad.

La confirmación en La México fue tres años después, ya que tuvo lugar el 26 de diciembre de 1999. Rafael Ortega fue el padrino, mientras que el testigo fue el torero madrileño Uceda Leal. Los toros procedieron de la ganadería hidalguense de Huichapan, y el toro de la ceremonia se llamó “Tuzo”.

Fue precisamente la Plaza México el coso que relanzó una carrera que no terminaba por tomar vuelo, aunque siempre impregnada por el sello de la lucha, lo que ocurrió en la Temporada Grande 2007-2008. El  23 de diciembre de 2007 cortó una oreja de gran peso específico y dos semanas después abrió la puerta grande, la primera de seis que lleva en este escenario.

Uno de su pares de banderillas característicos, el monumental, vio la luz en esta plaza la tarde del 17 de enero de 2010, sorprendiendo a propios y extraños por lo espectacular de su ejecución.

Desde aquel momento, Uriel Moreno “El Zapata” se ha mantenido siempre en los primeros planos del escalafón mexicano, encabezándolo durante los años 2011 y 2012. Hoy en día, es uno de los toreros que no suele faltar en las principales ferias y temporadas taurinas de nuestro México.

Este año 2016 vivió uno de los percances más serios de su carrera cuando, precisamente en “El Relicario”, un toro de Santa Fe del Campo le infirió una cornada penetrante de vientre el 12 de febrero. Con decisión y garra, reapareció mes y medio después para torear un doblete, en Texcoco y Tlaxcala.

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Imágenes: Archivo Jorge Raúl Nacif