Evocación

Jerónimo y su confirmación

Por: Jorge Raúl Nacif – Foto: Archivo

El sentimental Jerónimo confirmó su doctorado en La México hace dos décadas, el 12 de diciembre de 1999, tarde en la que como padrino al ibérico Miguel Báez “Litri” y como testigo a Enrique Ponce, con toros de la ganadería de Xajay. El rejoneador Enrique Fraga compartió el cartel de aquel festejo, en el que el ejemplar de la ceremonia llevó por nombre “Marco Polo”.

Jerónimo Ramírez de Arellano Muñoz, sobrino nieto del gran Jorge Aguilar “El Ranchero”, recibió la alternativa algunos meses antes, el 6 de febrero de 1999, en la plaza “El Relicario” de Puebla.  Llevó como padrino a Enrique Ponce y el testigo fue el tlaxcalteca Rafael Ortega.

Al momento de la alternativa, Jerónimo contaba con 21 años de edad, pues nació en noviembre de 1977. Su carrera como novillero fue exitosa e incluso tuvo la oportunidad de actuar en Europa, donde debutó en 1998 llegando a torear dos novilladas en Francia y seis en España.

Su presentación como novillero tuvo lugar el 6 de agosto de 1995 en Santa Ana Chiautempan. Desde sus inicios ya dejaba ver esas formas tan mexicanas de interpretar el toreo y causó gratas impresiones el día de su debut en La México, con fecha el 13 de julio de 1997, a lado de César Castañeda y El Juli, ante astados de De Santiago. Semanas después, desorejó a un ejemplar de Huichapan en este mismo escenario.

Torero que anda en la cuerda del sentimiento y con un toreo de capa impregnado de gran sabor, Jerónimo no ha logrado consolidar su carrera y ésta se ha dado en medio de altibajos. Hoy en día va siendo cada vez más consistente, con la solera que denota la madurez adquirida en el plano personal y profesional.