Archivo histórico

Corridas en plazas públicas

Por: Jorge Nacif Mina – Foto: Archivo

Nos da noticia Benjamín Flores Hernández sobre las plazas de toros, diciendo que probablemente tuvieron su origen en la Alta Edad Media, ya que las relaciona con las mismas plazas públicas de las ciudades, recintos, en los cuales de manera tradicional se llevaron los festejos caballerescos, y que en ellos eran parte fundamental las lidias taurinas.

“Fue en las plazuelas y en las calles de los pueblos donde se verificaban aquellos regocijos populares, los que podríamos considerar antecedentes de las capeas, y en los cuales eran exclusivamente villanos de a pie quienes se enfrentaban a las reses.”

Cuando en esas plazas, plazuelas o calles se iban a correr toros, los accesos eran cerrados con tablas, carros o de cualquier otro modo con el objeto de evitar la fuga de los bureles en juego.

En algunas ocasiones, cuando el lugar resultaba demasiado grande para la lidia, se reducía su espacio clavando en el suelo un número suficiente de barras de fierro, las que fijaban entre sí formando una circunferencia del tamaño deseado; naturalmente debería ser muy firme como para resistir la arremetida de los “bichos”1

Durante el reinado de Felipe III, fueron reformadas las principales plazas públicas de España, procurándose quedaran dispuestas de tal modo que formando un recinto cerrado del todo y contando los edificios que las circundaban con suficientes balcones resultaba prácticamente ninguna obra como preludio a las corridas.

1 Cossío, José María. Los Toros, Tratado Técnico e Histórico. 4°V. Madrid. Espasa Calpe 1967 – 1971. Página 489.