El torero de la semana

José Mauricio

Por: Jorge Raúl Nacif – Foto: Reyes

José Mauricio siempre ha tenido aroma… y clase a raudales. El triunfo de ayer en la Plaza México no es una sorpresa para quienes hemos sido testigos de su carrera, impregnada siempre del maravilloso concepto del toreo eterno; sí, aquel que en primera instancia deleita el alma, pero después queda anidado para siempre en los corazones.

Injustamente olvidado por las empresas -quién sabe por qué- jamás bajó la guardia en pos de perseguir lo que siempre le ha dictado la cuerda del sentimiento. El triunfo de ayer es una reinvindicación del toreo mexicano y nuestros espadas, pues frecuentemente compramos espejitos de otros lares. ¡En México hay toreros, sí señor!

Su historia como matador se remonta al 4 de diciembre de 2005, cuando recibió la alternativa en la Plaza México. Vestido de blanco y oro, como tradicionalmente corresponde a la tarde del doctorado, Mauricio recibió la borla de manos del maestro hidalguense Jorge Gutiérrez, mientras que el valenciano Enrique Ponce fue el encargado de atestiguar la ceremonia, ante los toros deTeófilo Gómez.

El ejemplar de la alternativa llevó por nombre “Tres Tordillos”, herrado a fuego con el número 72 y un peso de 523 kilos, negro y bien armado. El toro no terminó por entregarse, pero el toricantano hizo gala de valor y dejó muy grata impresión al lograr muletazos de mucho mérito.

El torero de Mixcoac, nacido el 8 de octubre de 1984, llegaba con 21 años cumplidos a la alternativa y como una de las revelaciones más destacadas de la Temporada Chica 2015, donde también destacaron toreros como Fermín Rivera, Hilda Tenorio y Juan José Vián “El Palentino”.

Durante su etapa novilleril, José Mauricio sumó alrededor de 35 novillas. Debutó como tal en 2003, en Tijuana, tarde en la que sufrió una fractura de brazo. Ligado desde niño al mundo de la charrería, comenzó a entrenar formalmente en la Plaza México, escenario que ha sido su segunda casa.

En estos 14 años como matador, en los que ha tenido altibajos, se le recuerdan faenas de muy alto calado, como la que cuajó ante “Azucarero”, de Barralva, en enero de 2009, trasteo en el que derramó toda la clase y elegancia que atesora en su concepto taurino y paseó con rotundidad las dos orejas.

De nuevo en La México bordó otra gran faena, en enero de 2012, delante del toro “Piamonte”, de La Estancia, pero malogró con el acero una actuación de altos vuelos. En 2014, dentro de la Feria de San Marcos, en Aguascalientes, desorejó a un toro de De Santiago, al que cuajó de principio a fin en una faena artística.

Actualmente, José Mauricio radica en la ciudad de San Luis Potosí y continúa su lucha de la mano de Alejandro Peláez, pieza clave para que renacieran las ilusiones. Lo de ayer en La México deberá tener repercusión, ni duda cabe, y con base en la constancia poder ir escalando peldaños para alcanzar ese sueño de ser figura del toreo.

Galería fotográfica

Archivo Nacif / Reyes