Pluma ganadera

El sello ganadero y los encastes

Por: Sergio Hernández Weber – Rancho Seco

Agradezco y felicito a Jorge Raúl por esta iniciativa del nuevo portal Espectro Taurino. Primero, me presento; soy Sergio Hernández Weber, quinta generación de criar, amar y preservar al toro bravo, orgulloso tlaxcalteca e hijo de don Sergio Hernández González, ganadero de Rancho Seco. Tengo la fortuna poder ver que ya existe en activo la sexta generación; es decir, mis dos hijos, que ya cada uno tiene su propio hierro -a los 22 y 20 años- Sergio y Jerónimo, respectivamente.

En esta oportunidad que me brinda Espectro Taurino, no voy a hablar mucho de los valores genéticos y de fenotipo, ya conocidos por muchos que tiene la ganadería madre de la familia, que es Rancho Seco, en sus dos líneas o encastes que son Murube y Saltillo. 

En la parte del encaste Murube Rancho Seco, proveniente de Fermín Bohórquez y Capea (importación de 1997) destacan la clase, el son, el ritmo, el tranco, la franqueza, el galope y la boyantía. Es por ello que es del gusto de los rejoneadores, pero desde hace algunos años hemos buscado a lo que denominamos el Murube P, el Murube para los de a pie, buscando un toro con las características para permitir el toreo de a pie; es decir un toro con recorrido, movilidad y motor.

En la parte del encaste Saltillo están las dos líneas: la parte Saltillo origen Piedras Negras y Zotoluca, refrescado con Garfias, y la parte Saltillo-Santa Coloma, fruto de la importación de 1997 de ganado de Joaquín Buendía con Eduardo Martínez Urquidi y José Arturo Jiménez Mangas, de Los Encinos y San José, respectivamente. Ésta última línea es la que proporciona esa emotividad, fiereza y motor que tanto hace falta al espectáculo para devolverle la emoción a las corridas y evitar el aburrimiento con el toro excesivamente dócil.

Rancho Seco siempre será fiel al toro fiero, al toro que se quiere comer los trapos pero que lo hace de una forma templada y con humillación y recorrido, y no solo acepta -sino es parte de su ADN- el ser considerada un ganadería de esas que gusta más al público y a nosotros como ganaderos, que muchos toreros que prefieren salir cómodos. En Rancho Seco (foto) estamos reviviendo la tradición de las faenas camperas que dieron origen a la charrería y a las suertes de acoso y derribo.

Bueno, mi idea es transmitir al querido público de Espectro Taurino y del mundo taurino en general, que debe analizar como buen aficionado, a los toreros, tanto de a pie como de a caballo, de acuerdo con la ganadería y encaste que le toque o escoja lidiar. Así como hay toreros artistas que requieren un toro más dócil y noble, igualmente hay dehesas cuyos ganaderos crían un toro con esas características. Igualmente hay toreros con mayor técnica, valor y recursos para lidiar toros más bravos y exigentes.

Cuando asistan a una plaza no dejen de estudiar no solo el origen genético de la ganadería anunciada, sino también el criterio de selección del ganadero, puede haber dos ganaderías con el mismo antecedente genético, por ejemplo del encaste Saltillo pero a través de los años cada ganadero le imprimió su sello a base de sus criterios de selección en las plazas de tientas y en los sementales que utiliza para su crianza. El verdadero mérito, éxito y talento de un ganadero, es poder crear o producir “El toro de casa” y no solo en sus comportamiento (genética) sino en su tipo (fenotipo o belleza exterior).