Columna invitada

La incongruencia social

Por: Carlos Yarza – Especial

Hace unas semanas se desató una polémica tras la exhibición de una obra del artista plástico Fabián Chávez, en la cual se representa la imagen del general Emiliano Zapata, de una forma muy distinta y alejada de lo que para mucha gente representa la imagen de uno de los personajes icónicos de la historia de nuestro país. Podría asegurar que fue más la gente que se incomodó con la mencionada obra, que la que la aplaudió.

A pesar de esta circunstancia, la obra se siguió exhibiendo en la exposición que pretendía enaltecer la figura del héroe de la Revolución Mexicana, el argumento, la libertad de expresión y el respeto a una obra artística.

En lo personal siento admiración por Emiliano Zapata, y definitivamente en la obra del señor Chávez yo no veo al general; por ello no me ofendió su pintura y respeto su trabajo. Lo cierto es que al final en este tema intervinieron muchos sectores sociales y se terminó por dar la razón al artista; su obra se siguió exhibiendo y la balanza se inclinó a su favor principalmente para no ofender la susceptibilidad de un sector de la sociedad que conforma la comunidad LGBT.

Este respeto, por otro lado,  no se da al sector social que conformamos los taurinos, ni a la expresión artística conocida como Tauromaquia, siendo que esta actividad es centenaria en nuestro país y milenaria en el mundo, además que tiene un respaldo histórico único. ¿La pregunta es por qué? Hoy día, hay un movimiento mundial que va en contra de todo lo que socialmente consideramos como positivo, la familia, la religión, los valores, las tradiciones etcétera, por el contrario hoy día se fomenta el aborto, los matrimonios de gente del mismo sexo, la falta de valores y se busca acabar con todo lo que sean tradiciones y den identidad a los pueblos. Y quien está detrás de esto se vale de todo para cumplir sus objetivos.

Políticos, personajes que tienen penetración entre la sociedad y hoy día de las famosas redes sociales, son sus principales herramientas, y es un hecho que invierten demasiado dinero para cumplir sus objetivos, y esto es fácil descubrirlo cuando todos los que se denominan anti taurinos, basan sus discursos en mentiras, pero con ellas inyectan un virus entre la sociedad que provoca que se censure, en este caso a la Tauromaquia, sin tener el mínimo conocimiento de lo que se critica. Como se dice vulgarmente, hoy la gente se va a la cargada, si alguien dicta que es correcto aplaudir o criticar algo, entonces ahí inclinamos la balanza, hoy se trata de que todos pensemos igual.

Esto es a lo que se enfrenta la Fiesta que tanto amamos, entendemos y respetamos. Hoy en las manos de cada taurino, toreros, ganaderos, empresarios, y aficionados, esta defender esta actividad. Ojalá lo podamos entender y cumplir así nuestro compromiso con la Tauromaquia.