Reportajes especiales

Los forcados

Por: Jorge Raúl Nacif – Foto: Archivo

Tres grupos de forcados partirán plaza mañana en La México, dentro del festejo de rejones. Compañerismo, lealtad, valor y una afición a toda prueba, son algunas de las características indelebles en aquellos hombres que deciden recorrer la legua en pos de pegar toros bravos.

Los forcados constituyen un elemento eminentemente portugués. Los primeros relatos acerca de estas suertes datan del siglo XVII, en Lisboa, cuando se corrían toros en las plazas públicas, concretamente en la Plaza del Rocío, de la referida ciudad. Recordemos que en Portugal el toreo a caballo siempre tuvo una gran preponderancia.

A estos espectáculos taurinos solía acudir el rey, y era ubicado en el palco real, a nivel del suelo, para que pudiera apreciar perfectamente todo lo que sucedía. Sin embargo, él y su familia estaban a merced de los toros, de tal forma que contaban con una guardia (casa de la guarda) conformada por ocho hombres… los antecesores de los forcados.

Su misión era la proteger al rey y a su familia cuando el toro embestía al palco. Dotados de alabardas (que era una especie de trinche), estos hombres detenían al toro colocados hombro con hombro delante del palco, utilizando su herramienta. Con el paso del tiempo, ésta pasó a llamarse forca, al perder el pico medio, y de ahí viene el nombre de “forcados”.

Cuando estos ocho hombres entraban en funciones, los asistentes se desgranaban en ovaciones por la espectacularidad de estas pegas, mismas que muy de vez en cuanto todavía se realizan en Portugal. En determinado punto histórico, la suerte evolucionó para llevarse a cabo a cuerpo limpio, deteniendo al toro en pegas ya como las conocemos en la actualidad.

La actuación de los forcados era tan reconocida por el público, que poco a poco comenzaron a actuar en los festejos aunque el rey no acudiera a éstos, se necesitara o no. De esta forma nace y se va consolidando la tradición de los forcados en Portugal, único país taurino en el que se llevaba a cabo.

En México, la primera vez que se vieron forcados fue en 1965, dentro de un festival en la Plaza México en el que actuó un grupo portugués. En 1970, los Forcados Amadores de Montemor realizan campaña mexicana, tal y como, posteriormente, lo hicieron los Forcados de Évora, comandados por Joao Patinhas, inspirador de la formación de losForcados Mexicanos, primer grupo de esta tierra.

Fueron Pedro Louceiro II y los hermanos Ramón y José María Fuentes, los fundadores de los Forcados Mexicanos.Su debut tuvo lugar el domingo 15 de enero de 1978, en Tenango del Valle, Estado de México, sitio donde nacía un grupo que se mantiene vigente y que ha inspirado la formación de otros tantos forcados a lo largo y ancho del país.

Y si la tradición de los forcados es muy portuguesa… también se ha enraizado en México y actualmente contamos con muchos grupos que, valientemente y muchas veces sin cobrar, se juegan realmente la vida con una gran unión, viajando kilómetros y kilómetros con tal de vivir la emoción de pegar toros bravos y transmitirla a los públicos.