Archivo histórico

Festejos civiles y paganos

Por: Jorge Nacif Mina – Foto: Archivo

Corría el siglo XVI y las corridas de reses bravas no eran sólo para conmemorar fiestas religiosas o santos; como hemos observado, también eran objeto de festividad civil, pagana o militar, como fue el 9 de mayo de 1557 en que llegaron a la ciudad de México dos cartas importantes de la metrópoli hispana, una del Emperador Carlos V y la otra del príncipe Don Felipe,1 “… por las que se mandaba que se jurará, tuviera obediencia a Don Felipe como Rey de España y de las Indias.”

Naturalmente que el júbilo fue creciendo, ya que era la primera ocasión que en la Nueva España se experimentaba el cambio y la jura de un Rey, por lo que las acciones que se prepararon para la jura fueron solemnes y la celebración llena de festejos. La jura que se realizó en la Ciudad de México fue el día 6 de junio de 1557 y para el otro día, el 7 de junio, como era de esperarse, se corrieron toros en honor de Felipe II Rey de España y las Indias.

Las celebraciones de cada 13 de agosto, día San Hipólito,2 no se abandonaban en la Ciudad de México y además de realizarse el Paseo del Pendón que salía del Templo de San Hipólito y llegaba en solemne peregrinación a la Catedral Metropolitana, se realizaban las ya esperadas corridas de toros; en el año de 1557 se dieron varias festividades en la plazuela del Marqués, ahí, para la corrida de toros, “se añadió una puerta levadiza para el toril de la plaza”; se cuenta que fue por esos años en que se introdujo el “cambiador de suertes,” que al decir de Enrique Guarner se sentaba en el mismo palco de las autoridades.

Ese día ante los capitulares del Ayuntamiento de México se ordenó que para la corrida fueran 24 toros los que tenían que estar encerrados para el mismo día del festejo, el responsable fue el señor Gerónimo Bustamante, al que le indicaron que era necesario se hiciera un corral con la puerta levadiza, además de “… ver y escoger los toros y hacer las diligencias que le esta cometido, se le comete que los ha de encerrar y sacar a la plaza por su orden, y quitarles cuando le pareciere para sacar otro y le dé el Mayordomo para esto y lo demás que fuere menester…”3

 

1 Felipe II fue Rey de España, Sicilia y Cerdeña del 16 de enero de 1556 al 13 de septiembre de 1598.

2 El 13 de agosto de 1521 cayó México Tenochtitlán en manos de los conquistadores Españoles, y ese día era el de San Hipólito, que se convirtió en el Santo de la Conquista, razón por lo cual la celebración era muy importante.

3 Actas de Cabildo de la Ciudad de México año 1577, fiestas de San Hipólito. Archivo Histórico del Distrito Federal.