Archivo histórico

Un total de 422 reses

Por: Jorge Nacif Mina – Foto: Archivo

“El domingo 15 de octubre de 1769 don Carlos Francisco de Croix, marqués de Croix, virrey de la Nueva España, se dirigió en un oficio a dos de los regidores perpetuos de la Ciudad de México –don Pablo Antonio Madrazo Escalera y Canal, marqués del Valle de la Colina, y don José Mateos y Chirinos– para comunicarles su decisión de organizar una serie de ocho corridas de toros y de nombrarlos a ambos por comisarios de ellas.

Cinco semanas después, el lunes 20 de noviembre, iniciaron las lidias en un circo ovalado construido por el alarife mayor de la ciudad, el vallisoletano Ildefonso Iniesta Bejarano, las cuales tuvieron lugar los días 20, 23 y 27 de noviembre y 1, 4, 7, 11 y 14 de diciembre, y se continuaron luego del 8 al 11 de enero de 1770.

Un año después volvió a haber corridas, con la misma organización, ahora en una estructura ochavada diseñada por el arquitecto mexicano Francisco Antonio Guerrero y Torres, que fueron del 5 al 8 y del 19 al 22 de noviembre y del 3 al 6 de diciembre de aquel 1770.

Fueron, pues, en total veinticuatro días de toros, aparte un ensayo previo al segundo ciclo, casi siempre a mañana y tarde, en los que se mató un total de 422 reses de las dehesas que en el Real de Minas de Emascaltepec, en las estribaciones del Nevado de Toluca, poseían Julián Antonio del Hierro y Juan Francisco Retana – hacienda de Yeregé y de la vacada novogallega de Antonio José Serratos.

De estos astados dieron cuenta dos cuadrillas de toreros de a pie y una de lidiadores de caballo, acaudilladas respectivamente por los espadas sevillanos Tomás Venegas “El Gachupín Toreador”, Pedro Montero y el picador Felipe Hernández “El Cuate.” 1

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1 Flores Hernández, Benjamín. LA VIDA EN MÉXICO A TRAVÉS DE LA FIESTA DE LOS TOROS, 1770. En XIV Encuentro de Latinoamericanistas Españoles. Páginas de la 596 a la 597.