Evocación

Rafael de Paula

Por: Jorge Raúl Nacif – Foto: DSS

El maestro gitano Rafael de Paula confirmó en la Plaza México, sin mucha suerte, el 21 de enero de 1980, tarde en la que su padrino fue Curro Rivera y el testigo César Pastor, con un encierro de la ganadería de Jesús Cabrera, suceso del que hoy se cumplen 40 años.

El toro de la ceremonia se llamó “Caramelo”. El segundo de su lote se le fue vivo y la bronca no se hizo esperar. Dos semanas después volvió el gitano a actuar en La México y pasó sin pena ni gloria. Rafael contaba con casi 40 años de edad, pues nació en Jerez el 11 de febrero de 1940.

Como dato anecdótico referente a este hecho, El Paula había doctorado a su ahora testigo, César Pastor. Esto ocurrió en la plaza española de Marbella el 22 de julio de 1979, al cederle un toro de la ganadería de Carlos Núñez.

El llamado Gitano del Barrio de Santiago recibió la alternativa el 9 de septiembre de 1960, en la asoletada plaza de Ronda, de manos del maestro Julio Aparicio y Antonio Ordóñez como testigo, ante ejemplares de la ganadería de Atanasio Fernández.

Ratificó el doctorado el 28 de mayo de 1974, en Las Ventas de Madrid. Rafael tuvo como padrino a José Luis Galloso y el testigo fue Julio Robles. El toro de la ceremonia se llamó “Andadoso”, de la ganadería de José Luis Osborne

Rafael Soto Moreno fue exponente de empaque y torería, aunque brindó también muchas tardes de “espantás” y broncas toreras… podía tocar el cielo y rozar el infierno en un instante, fiel exponente del sentimiento del toreo gitano que emociona hasta la médula.

Sin embargo, el gitano siempre se vio limitado físicamente debido a lo frágiles de sus rodillas, mismas que sufrieron diez intervenciones quirúrgicas a lo largo de una carrera en la que dejó huella.

Quizá la faena más importante de su trayectoria fue la que cuajó en la plaza de “Vistalegre” de Madrid, en Carabanchel, el 5 de octubre de 1974. De Paula tocó las cuerdas de lo sublime, a tal punto que, aunque falló con la espada, paseó dos orejas ante el júbilo de la multitud. Aquella tarde compartió en un cartelazo, con Antonio Bienvenida (en su despedida) y Curro Romero.

Otras de sus tardes de gloria fue en Las Ventas de Madrid, el 28 de setiembre de 1987. Aquel día, El Paula no cortó orejas por fallar con la espada pero dio una clamorosa vuelta al ruedo.

Rafael de Paula toreó su última corrida en su natal Jerez el 18 de mayo de 2000, tarde en la que se arrancó la coleta luego de escuchar los tres avisos y verse imposibilitado físicamente para estoquear a sus toros. El 15 de febrero de 2002 fue condecorado con la Medalla al Mérito en las Bellas Artes.