Tauromaquia Mexicana

Niñas y niños en los toros (III)

Por: Redacción – Foto: Archivo

Participación de niñas, niños y adolescentes mexicanos en actividades taurinas 

No hay evidencia alguna sobre la participación de niñas, niños y adolescentes que trabajen con alguna condición laboral en corridas de toros, por lo que el señalamiento del Comité de los Derechos del Niño de la ONU en el sentido de que “…el entrenamiento y actuaciones de corridas de toros [es] o una de las peores formas de trabajo infantil…” no sería aplicable en México.

Al respecto, hay que resaltar que al regular la situación y derechos laborales de los menores de edad, la Ley Federal del Trabajo indica lo siguiente: Artículo 175 Bis. Para los efectos de este capítulo, no se considerará trabajo las actividades que bajo la supervisión, el cuidado y la responsabilidad de los padres,
tutores o quienes ejerzan la patria potestad, realicen los menores de quince años relacionadas con la creación artística, el desarrollo científico, deportivo o de talento, la ejecución musical o la interpretación artística en cualquiera de sus manifestaciones, cuando se sujeten a las siguientes reglas:

Párrafo reformado DOF 12-06-2015

a) La relación establecida con el solicitante deberá constar por escrito y contendrá el consentimiento expreso que en nombre del menor manifiesten los padres, tutores o quienes ejerzan la patria potestad, así como la incorporación del compromiso que asuma el solicitante de respetar a favor del mismo menor los derechos que la Constitución, los convenios internacionales y las leyes federales y locales reconozcan a favor de la niñez.

b) Las actividades que realice el menor no podrán interferir con su educación, esparcimiento y recreación en los términos que establezca el derecho aplicable, tampoco implicarán riesgo para su integridad o salud y en todo caso, incentivarán el desarrollo de sus habilidades y talentos.

c) Las contraprestaciones que reciba el menor por las actividades que realice nunca serán menores a las que por concepto de salario recibiría un mayor de quince y menor de dieciocho años. Inciso reformado DOF 12-06-2015. Artículo adicionado DOF 30-11-2012

Por otro lado, tras una investigación bibliográfica hecha a profundidad, se encontró que no existe ningún estudio que demuestre científicamente que participar como espectador en la fiesta taurina, o en entrenamientos y actuaciones relacionadas con las corridas de toros, causa algún tipo de trastorno de ansiedad, o se puede calificar como exposición a la violencia y generar conductas violentas en niñas, niños y adolescentes en México. En el mismo sentido, no se ha demostrado empíricamente, ni hay estudios científicos que acrediten irrefutablemente que presenciar o participar en corridas de toros genere en las personas comportamientos violentos o algún otro trastorno de la personalidad.

Un estudio coordinado por el Paidosiquiatra Juan Cárdenas en México, durante el año 2017, tuvo como propósito evaluar y analizar si existe impacto emocional y conductual al presenciar corridas de toros en un grupo de niñas, niños y adolescentes del centro y Bajío de la República Mexicana, así como niñas, niños y adolescentes en entrenamiento para la práctica de la tauromaquia. Para dicho estudio, se comparó una muestra de menores de edad expuestos a la fiesta brava, con una muestra de niñas, niños y adolescentes no expuestos a la fiesta taurina, utilizando escalas estructuradas para detectar la presencia de trastornos de ansiedad, tendencia a la agresión reactiva y proactiva, así como percepción de la violencia.

La selección del grupo de niñas, niños y adolescentes expuestos se llevó a cabo en escuelas primarias, en la Plaza México, y a hijos y familiares de aficionados a la tauromaquia mexicana. También se entrevistó a menores de edad que reciben entrenamiento en escuelas taurinas registradas en los estados de Aguscalientes, Jalisco, Tlaxcala e Hidalgo; en la Ciudad de México se realizaron entrevistas a menores en entrenamiento que lo llevan a cabo de forma independiente.

Se evaluaron un total de 303 menores, de los cuales 139 son niños (entre 7 y 11 años de edad) y 164 adolescentes (entre 12 y 17 años). Se llevaron a cabo también 80 entrevistas de opinión de padres, acerca de las corridas de toros. De la población infantil evaluada, 85 fueron niños y 54 fueron niñas.

El estudio del Dr. Juan Cárdenas concluye que en niños no expuestos a la tauromaquia, existe mayor tendencia a la agresión. En el Bajío, se encontró que existe mayor exposición a la violencia y puntuaciones de ansiedad más elevadas en población no expuesta a la fiesta taurina; en los adolescentes del Bajío se observó mayor exposición a la violencia en población no expuesta a la corrida de toros, comparado con la población expuesta. En la ciudad de México también se encontró que existe mayor tendencia a la agresión en población no expuesta.

Atendiendo las disposiciones de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, la cual reconoce a las niñas, niños y adolescentes como sujetos de derechos, que implica que se les permita un protagonismo activo en el ejercicio de sus derechos y no sólo como receptores de las decisiones que toman las personas adultas, el estudio citado analizó las actitudes de los menores de edad hacia la
tauromaquia. Se encontró que más de la mitad de los niños encuestados afirmaron no gustarles los acontecimientos. La mitad de la muestra admitió haber visto una corrida de toros en la televisión y dos tercios consideraron que el evento era violento. Los datos de este estudio mostraron que la actitud de los niños hacia la actividad taurina no fue en general favorable.

A pesar de esta opinión, la mayoría de los encuestados no observó problemas con niños de su edad que acuden a una corrida de toros y el 75% cree que la experiencia s positiva cuando está acompañado por un adulto.