Archivo histórico

Corridas en honor del virrey

Por: Jorge Nacif Mina – Foto: Archivo

Se dice que los festejos en honor a Revilla Gigedo duraron 8 días, llevándose a cabo a finales del mes de noviembre del añejo año 1789, en la Plaza del Volador, que como ya lo sabemos era la escogida por el Ayuntamiento para ese tipo de grandes celebraciones, acondicionando el predio y levantando el coso taurino, obedeciendo las indicaciones de los Capitulares, los que tomaban las determinaciones es sus “Sesiones de Cabildo”.

Como fue menester, el Ayuntamiento de México, encargado de obedecer y llevar a cabo los procedimientos administrativos generados en el Cabildo, se encargó, siempre, de la organización de las fiestas taurinas, estando como comisionados, para esa ocasión, los señores Regidores Propietarios, don Antonio Rodríguez de Velasco y don Ignacio de Iglesias Pablo, para dirigieran los trabajos preliminares, contratación de los toreros, pago de los gastos, obtención del mejor ganado; en materia de construcción con la asesoría del Obrero Mayor de la Ciudad de México. En la corrida esos señores Regidores Propietarios se gastaron $37 000.00.

En las corridas tomaron parte los considerados mejores toreros de la época, así se recuerda a los toreros de a pie: Tomás Venegas, Pedro Caneba, Alonso Gómez “El Samirano”, José Bernardo Chávez, José Miguel de Bustamante, Julio Figueroa, Antonio Ximenez, Cayetano Blanco, Federico Monroy y José Baraza; como picadores a: Manuel Tenorio, Josep y José Maria de Silva, y Juan León.

Los gastos de aquellos 8 días de corridas abarcaron desde los muleros, la policía, los porteros, los caballos, las mulas de arrastre, los torileros, los clarineros, los muleteros (de las muletas), los encargados del encierro, los que hacían el registro de la plaza, todo, pero sin contar los gastos de la construcción de la plaza.

Según la información que pudimos recoger de la obra “Historia y Tauromaquias Mexicanas” pudimos saber que los lidiadores no estaban mal pagados, al contrario “… solamente Tomás Venegas recibió cuatrocientos duros por ocho corridas y Julio Figueroa cuatrocientos veinticinco, en tanto que el picador Tenorio obtuvo Ciento cincuenta duros por su trabajo.”