El torero de la semana

Miguel Espinosa “Armillita”

Por: Jorge Raúl Nacif – Foto: Ruizesparza

Uno de los inconmensurables artistas que ha germinado en territorio mexicano es Miguel Espinosa “Armillita Chico”, el hijo menor del maestro Fermín Espinosa “Armillita”, que en todo momento le dio lustre y honor a uno de los apellidos ilustres del planeta de los toros.

Nacido en la ciudad de Aguascalientes el 29 de septiembre de 1958, Miguel Espinosa debutó como novillero en Jiquilpan, Michoacán, la tarde del 16 de noviembre de 1975, con astados de Armillita Hermanos y al lado de Javier TapiaEl Cala y El Inspirado.

En 1977 realizó una interesante campaña novilleril en ruedos españoles, debutando en Barcelona el 27 de marzo de aquel año, y su presentación en la Real Maestranza de Sevilla fue el 15 de mayo, escenario donde actuó en un par de ocasiones más.

Miguel se doctoró el 26 de noviembre de 1977, en la plaza “Santa María”, de Querétaro. Su padrino fue Manolo Martínez, en tanto que atestiguaron Eloy Cavazos y José María Manzanares, con toros de Javier Garfias.

La tarde del 18 de febrero de 1979 se presentó como matador de toros en el embudo monumental de la Ciudad de México. Aquel día, recibió la confirmación de manos de Mariano Ramos, mientras que el testigo de la ceremonia fue el salmantino Pedro Gutiérrez Moya “Niño de la Capea”, en una combinación bastante atractiva para la afición, frente a toros de Jaral de Peñas.

Ya de matador, volvió a España y ratificó en Las Ventas de Madrid el 25 de mayo de 1983, de manos de Manolo Vázquez y José Mari Manzanares por testigo, ante el toro “Piconero”, de Gabriel Rojas.

Fue precisamente en este escenario donde sufrió uno de sus más graves percances, lo que sucedió el 2 de junio de 1995, cuando el palo de una banderilla le impactó en el cuello provocándole una herida don trayectoria hacia atrás y hacia dentro de 15 centímetros, la cual penetró en la faringe y contusionó la arteria carótida y venas yugulares.

Entre los triunfos más relevantes en el escenario de la confirmación que hoy recordamos, se encuentra la faena al toro “Tenor”, de Begoña, el 4 de mayo de 1986, al que el cortó las orejas y el rabo, mismo premio que obtuvo ante “Vidriero”, de De Santiago, el 26 de marzo de 1995.

Su corrida mil la celebró también en La Plaza México, el 4 de febrero de 1996, y fue en este coso su única corrida de luces tras su despedida, lo que aconteció cuando le confirmó la alternativa a Cayetano Rivera Ordóñez la tarde del 6 de diciembre de 2009.

La referida despedida fue en la Monumental de Aguascalientes el 1 de mayo de 2005, tarde en la que se desprendió el añadido tras despachar a un toro de Begoña llamado “Muletero de Oro”, al que le tumbó las dos orejas.

Volvió fugazmente a los ruedos para confirmarle la alternativa a Cayetano en la Plaza México, lo que aconteció la tarde del 6 de diciembre de 2009. Murió el lunes 6 de noviembre de 2017, dejando un vacío imposible de llenar.