El torero de la semana

Pablo Hermoso de Mendoza

Por: Jorge Raúl Nacif – Foto: JRN

Pablo Hermoso de Mendoza es quizá el rejoneador más importante de la historia. Sus triunfos en cosos de primera categoría así lo avalan, además de las 2 mil 500 corridas toreadas.

Durante sus primeros años como profesional, Pablo abrevó conceptos de rejoneadores tan importantes como el maestro Joao Moura, para luego ir construyendo un concepto propio que aportó para la revolución del toreo a la jineta.

Fue el  18 de agosto de 1989 en la plaza de Tafalla, Navarra, cuando tomó la alternativa como matador de toros a caballo de manos de Manuel Vidrié y por testigos Curro Bedoya y Antonio Correas, ante “Pardillo”, de la ganadería de César Moreno.

Antes, Hermoso había debutado en la localidad navarra de Viana, en el año 1983, contando solamente con un caballo, aquel de nombre “Cafetero”. Ese mismo año se presentó en su ciudad natal, Estella, lidiando un novillo en el marco de las fiestas patronales. El 6 de agosto de 1985 debutó en la plaza de Pamplona.

Tras la alternativa, en 1990 Pablo Hermoso de Mendoza y “Cagancho” se encontraron. Lo anterior sucedió durante un viaje que el rejoneador navarro realizó a Portugal; en la casa del jinete Brito Páez, donde había acudido a ver si había algo que valiera la pena para engrosar su cuadra, Pablo conoció a “Cagancho”, un joven caballo de cuatro años, y lo compró a un precio relativamente barato. A la postre, se convertiría en su máxima estrella y pasó a la historia por su temple y torería.

Las primeras temporadas de Pablo, ya como rejoneador con alternativa, no fueron del todo sencillas y no tuvo muchas participaciones en las grandes ferias. Por aquel tiempo, comenzó la amistad con el mencionado Joao Moura, que tanto le ayudó para pulir y desarrollar mejor su tauromaquia.

Aquella tarde de 1994 en la Feria de El Pilar, de Zaragoza, fue un punto de inflexión en su carrera, pues obtuvo un triunfo grande y conquistó al público que lo vio en vivo y también a través de la televisión.

El año siguiente triunfó en Las Ventas de Madrid y en la Real Maestranza de Sevilla, así como en otros cosos de importancia, consolidándose como una figura del toreo a caballo. En 1998 vuela hacia América y se presenta en la Feria del Señor de los Milagros (Lima) y en la Feria del Jesús del Gran Poder (Quito), donde encandiló a la afición con ese toreo tan propio en el que equilibra el clasicismo y la espectacularidad.

En abril de 1999 obtiene un éxito para la historia, pues abrió la Puerta del Príncipe de la Real Maestranza de Sevilla al cortar las orejas y el rabo, todo tras una actuación que rayó en lo excepcional y que hizo disfrutar enormemente al público sevillano, que se le entregó palmo a palmo.

En ese mismo año cumplió con el objetivo de torear en México y entró de lleno en el gusto de la afición, tanto así que, a partir de ese momento, abrió un mercado que ha sido muy importante para él durante los últimos tiempos, pues año con año realiza intensas giras en nuestro país a lo largo y ancho de la geografía nacional.

Así pues, el 14 de noviembre de 1999 se presentó en la Plaza México y causó un gran revuelo, sellando la tarde con el corte de dos orejas. El 5 de febrero de 2000, le tumbó un rabo a un toro de Garfias, el primero de los cuatro que  ha cosechado en este monumental coso, pues volvió a pasear los máximos trofeos en 2006, ante un toro de Montecristo, en 2009 tras lidiar a uno de Los Encinos, y en 2016 también ante un astado de Los Encinos.

La corrida mil de Pablo Hermoso fue en México, así como  la dos mil. La primera tuvo lugar en la plaza de Chihuahua el 23 de marzo de 2003. La corrida 1500 fue el 22 de septiembre de 2007, en Logroño, y en Pachuca llegó a las dos mil el 14 de abril de 2013, todo un hito en la historia del toreo a caballo. Ahora, ya suma 2 mil 500.

 

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Imágenes: Jorge Raúl Nacif / Raúl Reyes López