Tauromaquia Mexicana

Dimensionamiento Tauromaquia (II)

Por: Redacción – Foto: Archivo

Caracterización del sector

En este capítulo se presenta la caracterización del subsector tauromaquia, en el contexto del Sistema Producto Nacional Bovinos Espectáculo. Para ello se presentan el contexto de la tauromaquia, el ciclo de vida del toro bravo y la cadena productiva del mismo.

1.1 Contexto de la tauromaquia

La expresión moderna de la tauromaquia es la corrida de toros, fiesta que se originó en España en el Siglo XII y se extendió a Portugal y el sur de Francia en Europa. En el continente americano, la tauromaquia está presente en México, Colombia, Perú, Venezuela, Ecuador y Costa Rica; así como en algunas partes de Estados Unidos. En México, la tauromaquia data desde 1522, con el establecimiento de la ganadería Atenco, en Valle de Toluca.

La tauromaquia incluye todo el desarrollo previo al espectáculo taurino, en el cual el toro bravo cumple con su función final, por lo tanto ésta incluye a toda la cadena productiva, desde la cría del toro, lo cual asimismo requiere de alimentos balanceados, forrajes y fármacos; transporte de los animales; confección de indumentaria; fabricación de capotes, banderillas y muletas; así como la organización de los eventos taurinos, que en sí mismos requieren de la contratación de varios bienes y servicios, tales como toros y novillos, actuantes, subalternos, bandas de música, vigilancia, autoridades de plaza, etc.  Además, alrededor de la tauromaquia se dan manifestaciones artísticas como la pintura y la escultura.

En México la tauromaquia es una tradición arraigada. Actualmente la tauromaquia se ha declarado en varios estados mexicanos como patrimonio cultural inmaterial, siendo Aguascalientes el primer estado en considerar dicho estatus en 2011; siguiéndole los estados de Hidalgo, Guanajuato, Zacatecas, Querétaro y Tlaxcala. En general, de 33 estados de la República Mexicana, 24 son considerados taurinos, dada la tradición y el arraigo de la fiesta brava en la sociedad de estos estados.

1.2 El animal asociado a la tauromaquia

El toro es el elemento central de un festejo taurino, pues sin éste el evento no podría tener lugar. Para ello este tipo de bovino requiere contar con cualidades tales como nobleza, bravura y poder. Por nobleza se entiende que el toro meta bien la cabeza al embestir, con paso firme y seguro, sin tirar cornadas a diestra y siniestra con el fin de defenderse; además de que no debe ponerse por delante, voltear la cara o huir. En cuanto a bravura, se espera que el toro acometa a la menor provocación, es decir, sin vacilar. Finalmente, en cuanto al poder, éste se refiere a la fortaleza del toro para mantenerse enhiesto hasta el final y seguir embistiendo.

Los bovinos son una subfamilia de mamíferos placentarios que pertenece a la familia Bovidae, subfamilia Bovinae, género Bos, especie Taurus. En el caso del toro de lidia, éste pertenece a la subespecie Lidia. Los bovinos bravos se distinguen por la pinta, la cornamenta o la conformación.

En cuanto a la pinta, el toro de lidia presenta diferentes coloraciones de pelaje enmarcadas  en tres tonos básicos: negro, blanco y colorado. Actualmente los toros de lidia son por lo general de pelaje negro, sin embargo existen toros con las siguientes pintas: albahío, berrendo, burraco o salpicado, cárdeno, castaño. colorado, ensabanado, jabonero, negro zaino, negro entrepelado, negro bragado, sardo y salinero.

En cuanto a las cornamentas, de acuerdo al tamaño y grosor de éstas, los animales se clasifican en cornigordo, cornicorto, astilargo y astifino. Por lo que respecta a la inserción de las cornamentas, los animales pueden ser del tipo cornialto, cornidelantero, cornigacho o cornitrasero. También el color de los cuernos y el direccionamiento de los mismos es una de las características de este tipo de bovinos, por lo que se clasifican en astiacaramelado, astiblanco, astinegro y astisucio, en el caso del color de la cornamenta; y en paliabierto, abrochado, bizco, cornivuelto y corniveleto, cuando se trata de su direccionamiento. Finalmente, un animal puede ser corniapretado, cubeto, cornipaso o playero, dependiendo del posicionamiento de las puntas.

Por lo que a la conformación respecta, un toro puede ser agalgado, corto de cuello, enmorrillado,
ensillado, hondo, largo de cuello, lomitendido o zancudo.