Archivo histórico

Bernardo Gaviño en San Pablo

Por: Jorge Nacif Mina – Foto: Archivo

La nueva plaza de San Pablo debió ser inaugurada en el año de 1833,1 pero fue hasta el año de 1835, el domingo de Pascua de Resurrección, con la actuación de los hermanos Ávila y la presentación del torero gaditano, Bernardo Gaviño; con la cuadrilla de banderilleros españoles Juan Gutiérrez y José Rivas y el picador Pedro Romero “El Habanero”.

Como lo hemos visto la Plaza de San Pablo se comenzó a construir desde principios del siglo XIX, aunque desde 1788 ya se hablaba de una plaza de toros en aquella zona. “Era en realidad un hermoso edificio ubicado en las inmediaciones del templo que lleva su nombre y en cercanías al Hospital Juárez2. Había sido construida con ladrillo tezontle y madera. Ofrecía capacidad para 15 000 concurrentes, poseía dos filas de palcos y ocho o diez de graderías. Existían barreras y contrabarreras. En el centro del redondel un mástil enarbolaba la Bandera Mexicana”.

Para tratar de ser lo más verídico posible, sobre la reinauguración de la Plaza de Toros de San Pablo, y tomando ejemplo de muchos cronistas e historiadores, nos valdremos de la historia oral, comentando lo que vio un viajero francés que estuvo en México por ese tiempo, y aunque ya se ha publicado esa crónica, creemos que es la más oportuna para ilustrar textualmente el testimonio de la inauguración del dicha plaza de toros en 1835. El viajero fue Mathieu de Fossey, ciudadano francés que estuvo en México de 1831 a 1835, y terminó publicando un libro al que llamó “Viaje a México”.

Fossey inicia su relato diciendo que llegó al tendido de sombra, el que estaba ocupado por hombres bien vestidos y su vista era “hermosísima” ya que se observaba casi por completo el coso taurino; distinto era, comentaba, el aspecto del lado contrario, “…donde se vía en derredor de la valla y en los palcos un mar de gentío, en cuyas últimas filas se arrojaban en las primeras, contrastando su miseria y desaseo con el lujo asombroso de los demás concurrentes…”

Como la corrida fue presidida por el Presidente de la República, “… al aparecer […] don Antonio López de Santa Anna, la banda del cuerpo de artillería […] tocó una sinfonía bélica. En seguida los que debían correr los toros desfilaron de dos en dos, precedidos de cuatro locos, especie de payasos insulsos…”

Al referirse Fossey a los toreros expreso que “Visten los toreadores como Fígaros, con calzones y almilla de raso color, medias de seda blanca. El vestuario es andaluz y no les estorba en sus movimientos”.

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1 En aquellos años en la ciudad de México se sufría la epidemia cólera asiática, así que se prohibieron espectáculos donde se generaran aglomeraciones, por lo que se suspendió la inauguración de la Plaza de San Pablo.

2 El Hospital Juárez se dañó fuertemente en el sismo del 19 de septiembre de 1985, demoliéndose tiempo después; el Templo de San Pablo continúa ahí, siendo testigo mudo pero fiel de la historia de sus alrededores.