Desde la barrera

¡Volveremos a las plazas!

Por: Alejandra Barroso – Especial

En épocas de cuarentena es difícil ver lo positivo de la situación y más cuando un virus, de la noche a la mañana, ha llegado a ser el protagonista de la temporada taurina en España. Desde hace unos días, el mundo del toro supo que se aplazó la Feria de Fallas de Valencia. Eso implica que las corridas de toros también lo estarían. Ante un contexto de incertidumbre también se confirmó lo que mayor miedo daba, la Feria de Abril de Sevilla tomó el mismo rumbo por cuestiones de fuerza mayor.

En Francia, pasó lo mismo, las ferias de Arles y Nimes quedaron aplazadas. Alejandro Talavante no reaparecerá en ningún sitio hasta nuevo aviso y su regreso se vuelve más esperado de lo que ya era en un principio. Por otro lado, la empresa de la Plaza de Toros Las Ventas comunicó la cancelación de las primeras novilladas que inauguraban la temporada 2020 y, asimismo, la presentación de los carteles que se llevaría a cabo el próximo 25 de marzo.

El Covid-19 arrasa con la fiesta brava por una temporada; eso significa que los toros se quedarán en casa, al igual que los humanos. Pero, a diferencia de nosotros, los ganaderos ya los tenían destinados en una fecha, para una feria y una plaza. La actividad económica en el sector taurino también es uno de los más afectados por el Coronavirus. No más venta de entradas ni de abonos. Las empresas tendrán que reembolsar el dinero de los boletos que ya se habían vendido.

Nadie puede parar esta crisis mundial que a todos nos afecta, sin embargo, estoy convencida de que los taurinos volveremos a las plazas a disfrutar del arte y el ritual que supone asistir a una corrida de toros. Ahora más que nunca recuerdo aquella tarde del lunes 2 de marzo, cuando visité la ganadería Victoriano del Río, ubicada en Guadalix de la Sierra, un municipio de la provincia y Comunidad de Madrid. Ser testiga del sacrificio y amor con el que un ganadero cría a sus toros es uno de los valores que más me enorgullecen como taurina.

Nadie nos podrá parar con soñar en volver a ver una faena y sentir el “Olé” en medio de una plaza llena, no. Solo es cuestión de tiempo, de esperar con ilusión, como si mañana fuera el gran día, porque nuestro regreso a las plazas cada día está más cerca.