Evocación

El debut de Lomelín

Por: Jorge Raúl Nacif – Foto: TM

Marco en la historia quedó el debut del maestro Antonio Lomelín en la Plaza México, aquel 9 de mayo de 1965. Han pasado 55 años de la presentación como novillero de un torero que, con el paso del tiempo, llegó a convertirse en todo un referente de la tauromaquia mexicana.

El ejemplar de su presentación llevó por nombre “Magueyero” y perteneció a la ganadería de Atlanga. Completaban el cartel los también novilleros Víctor Pastor y Jorge Riveroll.

Antonio Lomelín Migoni, nacido en Acapulco el 26 de diciembre de 1945, dio muestras de su valor como torero desde su etapa novilleril. Su debut de luces tuvo lugar en la placita de “La Aurora”, ubicada en Ciudad Nezahualcóyotl, el 11 de octubre de 1964.

El doctorado lo recibió el 20 de noviembre de 1967 en la tradicional Corrida de la Revolución, en Irapuato, Guanajuato. Manuel Capetillo le cedió los trastos en presencia de Joselito Huerta y ante el ejemplar “Tupinamba”, de Rancho Seco, tarde en la que surgió un matador de toros que tuvo sus etapas más trascedentes durante los años setenta y ochenta. Aquel día, Lomelín sufrió una cornada en el recto.

Algunos meses después, Lomelín confirmó en la Plaza México, lo que tuvo verificativo el 18 de febrero de 1968, llevando como padrino a Joselito Huerta y como testigo fungió Jesús Solórzano. Pronto fuer abriendo caminos, pues ese mismo año,Antonio concluyó como líder del escalafón mexicano.

Posteriormente emprendió el viaje a España y debutó en Barcelona el 25 de julio de 1969. El 28 de mayo de 1970 confirmó en Las Ventas de Madrid, de manos de Andrés Vázquez, y logró un triunfo de puerta grande; le tumbó una oreja al toro de la confirmación y las dos a su segundo.

Este triunfo le tuvo repercusión en España y en ese año de 1970, terminó con 22 corridas del otro lado del Atlántico. En 1971, le cortó una oreja a un toro de Mimiahuapám, en Madrid, cuando la ganadería mexicana se anunciaba por vez primera en la capitaldel toreo. Semanas después, en Barcelona, sufrió una seria cornada ante un ejemplar de Osborne.

Antonio conectaba pronto con los tendidos; valiente hasta el extremo y con un pundonor muy especial, sufrió alrededor de 35 cornadas. Quizá la más grave fue la que le infirió “Bermejo”, de Xajay, el 16 de febrero de 1975; al colocar un par de banderillas, el ejemplar le metió el pitón en el vientre y, en una escena dramática, sus intestinos rodaron por la arena y, con sangre fría, los recogió para dirigirse a la enfermería

Con base en su variedad capotera, su espectacularidad banderillera y su poderosa muleta, así como la gran eficacia al momento de ejecutar la suerte suprema, Antonio sumó triunfos en toda la República Mexicana y en cosos europeos. En la Plaza México realizó 40 paseíllos, corridas en las que cosechó 16 orejas y dos rabos, así como una faena sensacional que derivó en el indulto de un toro de San Martín, un 25 de mayo de 1982.

Luego de una gran trayectoria profeisonal, Lomelín se retiró la tarde del 18 de febrero de 1996, tras desorejar al toro “Segador”, de Rancho Seco, en la Plaza México. Sus padrinos, Manuel Capetillo y Joselito Huerta, fueron los encargados de cortarle la coleta en el centro del redondel.

Lomelín murió a los 58 de edad, en la Ciudad de México, el 8 de marzo de 2004. Un paro cardiaco terminó con la vida del que fuera uno de los toreros mexicanos más representativos de los últimos tiempos, figura del toreo dejó huella.