Editorial

La Fiesta como pasatiempo

Por: Jorge Raúl Nacif – Director

Desde que era estudiante me dediqué al periodismo taurino como principal labor profesional y le dediqué todo mi ser, aprovechando el poco tiempo libre para impartir clases. Ahora, mi vida ha dado un giro muy anhelado y las letras taurinas se convertirán solamente en un pasatiempo o hobbie.

Hace unos días ingresé al Instituto Michoacano de Transparencia y Acceso a la Información (IMAIP), donde continuaré mi carrera profesional y aprenderé una nueva visión del mundo, así como herramientas para seguir adelante. Estoy ilusionado, ni duda cabe, pero también me encuentro muy responsabilizado.

Este portal, que lanzamos apenas en noviembre del año pasado, se mantendrá en la web y seguiremos ofreciendo contenidos de interés permanente y columnas de opinión. Quizá no podremos tener publicaciones de manera tan cotidiana, pero no queremos dejar pasar este espacio para seguir difundiendo la gran pasión que significa el toreo.

Naturalmente que, aunque ya es un trabajo marcado como pasatiempo y con la base del “amor al arte”, agradeceremos si alguna entidad taurina se interesa en espacios publicitarios. En realidad los costos son muy bajos, entendiendo también la situación mundial actual, y representarán únicamente cuotas “de recuperación”.

Como escribía en alguna otra columna, este “parón obligado” tendrá que venir acompañado de serias reflexiones, las cuales deben incidir directamente en el espectáculo taurino. La Fiesta necesita una urgente renovación e, incluso, una actualización (aunque los más puristas siempre digan que no).

Lo anterior implica necesariamente no alterar la esencia del espectáculo. Ésta no debe tocarse. Ahora bien, y dejo la pregunta abierta, ¿cuál es la esencia de la tauromaquia?