Alamares

La normalidad con cicatriz

Por: Raúl Reyes López – Especial 

Evidentemente el COVID-19 ha mermado la vida del mundo entero. La sana distancia y el no salir de casa nos han llevado a la reflexión de lo que puede pasar si no seguimos las normas que el gobierno ha puesto para protegernos y proteger a nuestra familia.

Y es verdad, las personas no creen lo que está pasando, salen a la calles sin cubrebocas, sin protección alguna, volviéndose vulnerables a que este virus se apodere de ellos, y y contagiar a alguien más, por el simple hecho de no creer, o más bien, hacerse los valientes; y por este motivo se agudiza la circunstancia de que esto pueda tener un fin, y que todo pueda regularizarse.
Lamentablemente mucha gente ha perdido seres queridos, unos a sus padres, hermanos hijos, otros siguen hospitalizados luchando por su vida y salir adelante. Hospitales contagiados, valientes doctores y enfermeras que arriesgan todo para salvar vidas, poniendo en riesgo la suya, es de aplaudir y reconocer la labor de los médicos que han logrado ayudar a quienes hoy han visto de cerca la muerte, o la esperanza de la vida. Mi reconociendo a todos ellos que con coraje y responsabilidad, han tomado seriamente su trabajo para ayudar al prójimo.
Es duro, pero realmente el miedo es guardián de los seres humanos, las dudas de volver a la normalidad se hacen más y más complejas, y las esperanzas en ocasiones son menos alentadoras. Y en realidad, la nueva normalidad, no garantiza que todo mejore, sino que ésta nos enseña a que debemos ser más precavidos, seguir con responsabilidad cada uno de los pasos, pues si te cuidas tú nos cuidamos todos.
Pero más allá de las estadísticas crueles y crudas que nos muestran, lo que realmente es triste es la cicatriz que está no dejará.
A nosotros los aficionados a la fiesta de los toros, como los que son a otros deportes y actividades, estamos necesitados de nuestro espectáculo favorito, los taurinos estamos ansiosos de pisar los tendidos de una plaza y de emocionarnos con los que visten de seda y oro ante el rey llamado toro de lidia.
Poco a poco se está regresando a la actividad, en Europa, por ejemplo, el fútbol ya comenzó; la Liga de España, Inglaterra, Alemania, que ya terminó,Portugal, la Liga Premier, por mencionar, además de la Copa GNP por México, con algunos equipos del fútbol de nuestro país, lo lamentable es que esto se ha desarrollado sin público. Una corrida así sería difícil, pues hoy día la televisión no le interesa el tema de los toros, pero existen las plataformas de internet o la tv de paga.
Es importante en la tauromaquia sentir y estar ahí, no es la misma emoción para el torero en la plaza con asistencia, que vacía, pero con poder tener la dicha de estar ahí es más que suficiente. Ojalá lleguemos pronto al semáforo verde, y podamos volver a sentir un olé y honrar a quienes ya partieron por culpa del COVID-19.
Los Toros por México
GNP seguros, una empresa de la familia Baillères, ha organizado la Copa GNP por México, un pequeño torneo con los equipos más importantes del balompié mexicano. Los encuentros se han realizado sin aforo y por la noche, y ha sido interesante disfrutar los encuentros que llegan a su fin este domingo. Qué bonito sería ver algunas corridas en la Plaza México con buenos toreros y ganaderías, y que sean pasadas por televisión, ojalá exista una iniciativa para que esto se pueda llevar a cabo, en lo que llegamos al semáforo verde.
Y si no, pues organizar un festejo ya más adelante como aquel del 12 de diciembre del 2017 donde partieron plaza la máximas figuras de nuestro país por ayudar a los damnificados de los sismos de aquel año. Eso el tiempo lo dirá. Por ahora les digo, vamos a cuidarnos, a respetar las normas para así poder volver a salir con tranquilidad.