Archivo histórico

Algo más sobre ganaderías

Por: Jorge Nacif Mina – Foto: Archivo

Ya habíamos escrito en este espacio que el pie de cría de la ganadería de Atenco inició en 1552, fueron doce pares de toros y vacas bravas importadas de las dehesas Navarra (Carraquiri)1 que producían toros pequeños de codicia ligera y fácil, en oposición de los castellanos de gran alzada poder y dureza2.

Es posible que se hubieran formado cruzas improvisadas con reses de casta, ya que se propagó y multiplicó el ganado bravío en la región de Toluca y se multiplicaron ganaderías de reses bravas por lo que a finales del siglo XVI abundó el ganado bravo en lo que hoy en día son los Estados de México, Michoacán, Querétaro, Zacatecas, Guanajuato y Tlaxcala.

Pero aún las dudas saltan por todas partes sobre el asunto, por ejemplo: el tratadista Pedro Romero Solís, en su estudio “El papel de la nobleza en la invención de las ganaderías de reses bravas” publicado en el libro “Arte y Tauromaquia,”3 manifiesta que “… la ganadería brava tal y como la conocemos hoy, es un invento sevillano del siglo XVIII.

Podríamos seguir la discusión académica consultando el libro “La Vida Cotidiana en la América Española en tiempos de Felipe II” de George Baudot, en el que se revela que la aparición del ganado y por ende de las ganaderías habían sido la gran innovación de los españoles en los campos del que se llamó el Continente Americano.

En la misma obra citada se manifiesta que las primeras reses fueron traídas de Santo Domingo, capital de las Indias en 1502, o de Cuba antes de que llegaran de España; se explica que a Santo Domingo fueron llevadas un poco después del segundo viaje de Cristóbal Colón y se reprodujeron rápidamente. El propio Baudot explica que “… en suma, todo comenzó en santo Domingo, a la vez escala y bastión, remplazado después por Cuba”. 4

Sobre este asunto es necesario recordar a Enrico Martínez, que en su obra “Repertorio de los Tiempos e Historia de Nueva España” de 1606, manifiesta que en 1493 llegaron ganados para casta y pie de simiente a las Antillas; esta idea nos permite reflexionar sobre si no serían de ahí, de las Antillas, de donde el Licenciado

Gutiérrez Altamirano, que fue Gobernador de Cuba, traería esas primeras reses para fundar la de Atenco.

En fin, según los datos históricos recopilados, podríamos mencionar también la fundación en el siglo XVI, por Vasco de Quiroga, la de San Nicolás Parangueo, en el Valle de Santiago hoy Guanajuato, con reses criollas.

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1 Óp. Cit. Fernandez Velasco, Manuel, página 94.

2 Óp. Cit. Medina de la Serna, Daniel, página 6

3 Romero Solís, Pedro. “El papel de la nobleza en la invención de las ganaderías de las reses bravas”. En Arte y Tauromaquia. Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Páginas 6 y 7.

4 Baudot, George. “La Vida Cotidiana en la América Española en Tiempos de Felipe II”. Página 9.