Editorial

Prudencia

Por: Jorge Raúl Nacif – Director

La pandemia no está domada. Ni de broma. Caso contrario, la situación en México luce más complicada que en un principio, por lo que no debemos adelantarnos y la palabra clave ahora mismo debe ser “prudencia”.

Las empresas que han comenzado a montar festejos están plasmando una gran afición y amor por la Fiesta, además del mérito de arriesgar su parné, lo que es plausible a todas luces.

Sin embargo, todavía es muy pronto para que se permita el acceso a público, pues las condiciones son muy complicadas y resulta muy fácil crear focos de contagios, aunque se lleven a cabo de una manera adecuada las medidas de sana distancia y uso de cubrebocas. Hay un sinfín de momentos en los cuales, con un leve descuido, puede ocurrir un desaguisado.

Sería maravilloso que algunas plazas dieran temporadas a puerta cerrada, pero televisadas libremente en toda la República Mexicana. Seguro estoy que sería un “hitazo” de rating, aunque el gran problema es la cuestión de los patrocinadores para poder encauzarlas, dado que éstos hace muchos años que partieron de la Fiesta.

Es gracias a los patrocinios que otros eventos -como el futbol- han podido mediantemente llevarse a cabo. En el toreo no existe actualmente esta ventaja, así que las empresas continuamente se devanan los sesos para hacer de esto un negocio… o al menos salir “tablas”.

Más allá de esto, es preferible aguantar todavía un poco más y no generar focos de contagio en festejos donde se permita acceso a los tendidos. Ya veremos si la Fiesta podrá salir adelante de este inmenso obstáculo en el camino, pero para eso nada abona todavía el hecho mismo de adelantar las cosas. Primero es lo primero.

Todo a su tiempo. La prudencia como bandera.