Archivo Histórico

Bernardo Gaviño

Por: Jorge Nacif Mina – Foto: Archivo

Bernardo Gaviño y Rueda nació en Puerto Real el 20 de agosto de 1812, trabajó inicialmente a las órdenes del matador de toros Bartolomé Ximénez y del novillero Francisco Benítez Sayol, estoqueando toros en varias ocasiones, años más tarde Gaviño fue convencido por el matador mexicano Manolo Bravo para que probase fortuna en la fiesta taurina de su patria. Bravo le consiguió un contrato para torear en México a través del cónsul de este país en La Habana, donde residía el matador.

A partir de ese momento, Bernardo se convirtió en el eje de la fiesta en México. Se le concedió el título de director de lidias y maestro de toreros. El gaditano puso orden en las corridas, dictó enseñanzas y mantuvo la tradición española en los festejos de a pie.

Cuando Bernardo llegó a México, entre 1829 y 1834, de inmediato organizó cuadrillas y recorrió el país, despertando en todas las regiones la afición al espectáculo, Gaviño se ajustó a los gustos del público y creó una manera especial de toreo.

“Cuando sonaba el clarín, salía Gaviño con un capote enrollado a un palo en la mano izquierda, y después de dar tres o cuatro lances, se colocaba a la derecha del toro con el capote extendido, hacía con éste un movimiento hacia la derecha del toro y al tiempo que el toro embestía al trapo, le introducía en la tabla del cuello, casi siempre bajo, el estoque, que sacaba inmediatamente, dando una vuelta sobre los talones y mostrando al aire el acero victorioso al tiempo que la degollada res rodaba”.

Ya pasados los 70 años de edad, tuvo que aceptar un contrato para torear en Texcoco. El desenlace sobrevino luego de varios días de agonía tras recibir tremenda cornada, muriendo a consecuencia de ella, el 11 de febrero de 1886. El autor de la cornada fue un toro de nombre “Chicharrón”, de la Ganadería de Ayala, “…al dar un pase de pecho, fue cogido por la espalda, suspendido y engatillado, recibiendo una herida en la proximidad del ano, hacia la derecha, en la región anatómica llamada por los facultativos hueco isquio rectal”.

Murió a consecuencia de la infección de una herida en el recto, a las 9:30 de la noche del día 11 de febrero en su casa en Callejón de Tablajeros en la ciudad de México donde residía.1


1 Taurología.com